
Vecinos afectados por los proyectos de infraestructuras eléctricas impulsados por Cuerva Energía han mostrado su rechazo a la construcción de tres nuevas líneas eléctricas de alta tensión en la comarca y a una nueva subestación eléctrica prevista en el municipio de Cádiar.
Los proyectos contemplan las líneas Alfornón-Torvizcón, Albuñol-Cádiar y Cádiar-Jorairátar, además de una nueva subestación eléctrica en Cádiar. Según la empresa promotora, estas actuaciones tendrían como finalidad mejorar la calidad del suministro eléctrico en la zona. Sin embargo, los vecinos afectados y diversos representantes municipales sostienen que no existe una demanda energética que justifique una infraestructura de estas dimensiones, ya que no se han planteado nuevas industrias ni se prevén incrementos significativos en el consumo eléctrico de la comarca.
Los afectados consideran que el verdadero objetivo de estas instalaciones es facilitar futuros desarrollos de grandes proyectos de generación energética, especialmente parques fotovoltaicos y eólicos, destinados a la exportación de energía fuera del territorio. Asimismo, denuncian que las distintas actuaciones se están tramitando de forma fragmentada, en lugar de presentarse como un único proyecto global, lo que dificulta valorar su impacto acumulado sobre el territorio.
Las plataformas vecinales denuncian además que numerosos propietarios se están viendo sometidos a procesos de expropiación por compensaciones insuficientes, así como a una creciente presión sobre fincas agrícolas, caminos y espacios de valor ambiental y paisajístico. A su juicio, el modelo que se pretende implantar profundiza en la pérdida de control local sobre el territorio y beneficia principalmente a grandes intereses empresariales ajenos a la comarca.
«Nos enfrentamos a un nuevo episodio de especulación energética que aprovecha la despoblación y la debilidad demográfica de nuestras zonas rurales para imponer infraestructuras que no responden a las necesidades reales de quienes vivimos aquí», señalan los vecinos afectados.
Por este motivo, los colectivos ciudadanos han convocado una concentración informativa y reivindicativa para mostrar su rechazo a estos proyectos y dar a conocer sus posibles consecuencias sociales, económicas y ambientales.