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Reportaje Ramón Martín (Motril@Digital)
El histórico Palacio de Carlos V acogió este martes la entrega de los Premios Granada a la Cultura Europea, otorgados por El Español como parte de su décimo aniversario. La ceremonia, conducida por Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva del diario, distinguió al cineasta Alejandro Amenábar por su trayectoria cultural, y a la Fundación Loewe, presidida por Sheila Loewe, por su labor de mecenazgo artístico.
El evento reunió a destacadas figuras del ámbito político y cultural, entre ellas la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y el presidente ejecutivo de El Español, Pedro J. Ramírez. La entrega tuvo lugar en pleno corazón de la Alhambra, y sirvió además como respaldo explícito a la candidatura de Granada como Capital Europea de la Cultura en 2031.
Reconocimiento a una trayectoria cinematográfica
Alejandro Amenábar recibió el galardón a la trayectoria por su aportación constante a la cultura europea a través del cine. En el acto se evocaron sus películas más emblemáticas y su capacidad para abordar temas universales con una mirada profunda y personal. Aunque no hizo anuncios formales, el director habló de su interés por la figura de Miguel de Cervantes y compartió que su próxima película gira en torno al tiempo que el autor estuvo prisionero en Argel. Amenábar destacó especialmente el papel de Leonor de Cortinas, madre del escritor, a quien atribuyó el mérito de haber conseguido su liberación, tras años de esfuerzo y gestiones, lo que permitió a Cervantes desarrollar su obra.
El premio fue entregado por Pedro J. Ramírez, quien, en un discurso apasionado y analítico, interpretó buena parte del cine de Amenábar como una exploración de la libertad en contextos de confinamiento. Ramírez estableció paralelismos con autores como Isaiah Berlin y Miguel de Unamuno, y ofreció una lectura filosófica de películas como Mar adentro, Ágora o Los otros, aunque dejando claro que se trataba de su visión personal sobre la obra del cineasta.
Fundación Loewe, mecenazgo con raíces granadinas
El Premio al Mecenazgo fue concedido a la Fundación Loewe, por su apoyo continuado a la creatividad, la formación y la conservación del patrimonio cultural. Su presidenta, Sheila Loewe, recordó con emoción la relación histórica que une a su familia con Granada. Mencionó momentos clave como el encuentro de diseñadores de moda organizado en la ciudad en el año 2000, o el nombramiento de su padre como embajador de honor en 2012. “Este premio es una ilusión enorme, pero que sea en Granada lo convierte en algo aún más especial”, declaró, subrayando la admiración mutua que existe entre la firma y la ciudad.
Esculturas únicas para premiar la cultura
Los galardones entregados fueron esculturas creadas expresamente para la ocasión por el artista Gonzalo Hernández Sánchez de Ocaña, conocido como Gonto. Se trata de piezas únicas que buscan transmitir un mensaje atemporal, reflejando la diversidad y profundidad de las trayectorias premiadas. La conexión con la Galería María Porto y el entorno cultural que rodea a las obras reforzó el carácter simbólico de los premios.
Granada, ciudad cultural de referencia
Durante su intervención, la alcaldesa Marifrán Carazo expresó el orgullo de la ciudad por acoger un acto de esta envergadura en la Alhambra. Destacó que el evento era mucho más que una gala: “Granada lleva siglos siendo musa, motor e inspiración. Hoy hemos dado otro paso hacia la capitalidad cultural de Europa”, afirmó. La regidora agradeció el esfuerzo colectivo que ha hecho posible esta cita, en especial al equipo de El Español y a quienes creen en la cultura como herramienta de transformación.
Cruz Sánchez de Lara, conductora del acto, puso en valor el carácter transversal y generacional de los premios: “Buscamos tender puentes entre disciplinas, generaciones y territorios. Y no hay mejor lugar para hacerlo que Granada”, apuntó.
El acto concluyó con un recuerdo a las palabras de Washington Irving, que definió la Alhambra como “un poema escrito en piedra”, y a Manuel de Falla, quien veía en el cante jondo “la fuente más profunda de la música popular europea”. Dos citas que resonaron como declaración de principios de una ciudad que aspira a proyectar su legado cultural al conjunto del continente.