
El sistema sanitario de Andalucía tiene actualmente 1.993 investigaciones activas en el ámbito del cáncer. Se trata de trabajos científicos que pretenden indagar en esta enfermedad y abrir nuevas vías terapéuticas. El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha destacado la importancia de esta actividad coincidiendo con el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, que se conmemora el 24 de septiembre.
Antonio Sanz ha recordado que desde 2019, «la inversión en equipos oncológicos se ha multiplicado por seis en Andalucía, un 426% más en comparación con el periodo anterior. Además, la plantilla de profesionales especializados ha crecido un 30% y Andalucía es una de las comunidades autónomas con mayor número de ensayos clínicos». En lo que a tratamientos se refiere, ha dicho Antonio Sanz, «hemos impulsado las terapias CAR-T para pacientes con cáncer hematológico, incorporado en la cartera de servicios el dispositivo TT-Fields para los tumores cerebrales y pronto contaremos con centros de protonterapia en Sevilla y en Málaga».
Concretamente, en Andalucía se están desarrollando 196 proyectos de investigación competitivos con una financiación captada que roza los 29 millones de euros (28.997.731 euros, exactamente). Estos proyectos se llevan a cabo en distintos centros sanitarios y de investigación vinculados a la sanidad pública andaluza en todas las provincias de la comunidad, según datos facilitados por la Fundación Progreso y Salud, entidad dependiente de la consejería.
Asimismo, se encuentran activos 1.797 estudios clínicos, concretamente, 1.433 ensayos clínicos; 321 estudios observacionales; y 43 investigaciones clínicas con productos sanitarios. Un 49,4% de los ensayos clínicos son en fases tempranas. Estos ensayos requieren de un mayor nivel de complejidad en cuanto a medidas de calidad, seguridad e instalaciones. Los ensayos de fases tempranas (I y II) evalúan la efectividad y seguridad de nuevos fármacos, e incluyen estudios en los que se administra el fármaco por primera vez en humanos.
Resulta especialmente significativo que, en general, en el seno del sistema sanitario, un 22% de los proyectos competitivos activos y un 43% de los estudios clínicos llevados a cabo actualmente tengan algún tipo de relación con el cáncer, una enfermedad que supone «uno de los principales problemas de salud pública a los que nos enfrentamos desde los sistemas públicos de salud», ha asegurado Sanz.
Las investigaciones que se están desarrollando son fundamentales para avanzar en el conocimiento de esta enfermedad y en las opciones terapéuticas que se pueden ofrecer a los pacientes. Además, tienen un elevado carácter colaborativo y en su desarrollo participan distintos centros de la sanidad pública. Concretamente, los centros andaluces que más participan en los estudios clínicos relacionados con el cáncer son el Hospital Universitario Virgen del Rocío, el Hospital Universitario Regional de Málaga, el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, el Hospital Universitario Virgen Macarena y el Hospital Universitario Reina Sofía.
Mejorar la supervivencia de los pacientes
Entre los proyectos de investigación que destacan por su alcance y financiación se encuentra el ‘Estudio del papel de la centralización del diagnóstico anatomopatológico y la aplicación de estrategias de medicina de precisión en sarcomas’, dotado con más de 1,5 millones de euros de la Asociación Española Contra el Cáncer.
El proyecto, desarrollado en el Hospital Regional Virgen del Rocío/IBIS y liderado por Enrique de Álava Casado, aborda uno de los grandes retos en el tratamiento de los sarcomas de partes blandas: mejorar la precisión del diagnóstico y adaptar cada vez más el tratamiento a las características de cada paciente. Para ello, estudia el impacto que tienen la centralización del diagnóstico anatomopatológico y la aplicación de estrategias de medicina de precisión en el pronóstico y el manejo de estos tumores, con el propósito de avanzar hacia criterios diagnósticos más homogéneos y, en última instancia, mejorar la supervivencia de los pacientes.